Sanación a niños

Los niños son en general los encargados de llenar de alegría y simpleza los hogares, pero muchas veces ellos empiezan a acumular emociones, imitar comportamientos o a manifestar formas de ser muy complejas de manejar, produciendo rabia, frustración y muchas emociones contradictorias en sus seres queridos.

Al limpiar y equilibrar sus campos energéticos, los niños vuelven a conectarse con el amor, la dulzura y la empatía.

Se pueden tratar niños de todas las edades y dependiendo de su edad, se trabaja utilizando diferentes técnicas.

Cuando son menores de 10 años, asisten a la sesión con un adulto, que los acompaña a jugar y entretenerse, mientras se realiza sanación a distancia sobre su sistema energético. Así no es necesario que estén quietos y asisten al espacio terapéutico contentos, porque es un momento para jugar o dibujar con sus padres. Los mayores de 10 asisten con una adulto, pero pueden recostarse y relajarse durante la sesión.

 

Dado que hay niños que asisten a gran cantidad de terapias diferentes, las siguientes sesiones pueden realizarse a distancia, para comodidad de los padres, mientras el niño está entretenido en otra cosa.

 

 

¿Qué tipo de dolencias o enfermedades se pueden tratar?

 

Se apunta a sanar la enfermedad o desbalance emocional desde su origen, extrayendo la energía estancada o  las emociones negativas que la causan. Por lo tanto se puede tratar todo tipo de dolencias físicas y emocionales, como por ejemplo:

 

Dolencias repiratorias: Resfríos, bronquitis, alergias, virus, bacterias, neumonia, fiebre, etc

Digestivas: Cólicos, dolores abdominales, problemas gástricos, inapetencia, colon irritable, etc.

Dentales: Dolor de dientes que están por salir, dolor de muelas, tratamientos pre y post quirúrgicos por extracción de muelas del juicio.

Otros: Lagrimales tapados, problemas de visón. Falta o exceso de sueño, inquietud, enuresis. Hepatitis, leucemia, cáncer y más.

 

Dolencias emocionales: Stress, rabia, celos, miedo, angustia, pena. Rabietas, impulsividad, intolerancia a la frustración, manipulación.

Efectos post traumáticos físicos y emocionales, en caso de niños abusados o víctimas de otros traumas (sin hablar con ellos del tema).

Problemas de adaptación a nuevos colegios o a personas nuevas en la familia, timidez, problemas de relaciones, fobias.

Adaptación de niños adoptados a sus nuevos hogares o ayuda con los conflictos, que se van presentando en ellos.

Y mucho más...

 

Todos los temas emocionales importantes, se tratan sin conversarlos con los niños y como complemento a otras formas de terapias médica y psicológica, en caso de ser necesarias.

 

 

Las terapias complementarias no reemplazan a la medicina o psicología, sino que las complementan.